Porque va pasando el tiempo y uno quiere, pero no puede, visitar con mayor asiduidad a los amigos, leerles y dejarles unas sencillas palabras, entablar un diálogo de lejanías, dejo aquí estos versos improvisados en espera de que, con las vacaciones, disponga de más tiempo para dedicarlo a estos siempre gratificantes menesteres.

Besos y abrazos, amigas y amigos. Aunque tarde os voy leyendo.

 

¿Por qué se niegan, de pronto, las palabras

que eran azul de cielo y eran nieve

de sílabas redondas y tan blancas

que daban en el blanco sin saberlo,

que eran risas y eran nombres

de pájaros, de árboles y de juegos,

de aperos de labranza, de cosechas,

de frutos y de fuentes escondidas,

nombres sólo nuestros,

sin lugar en los libros eruditos

ni siquiera en el habla de otros pueblos,

por qué se niegan, digo, de repente,

a brotar, como entonces,

de mis labios?

Fotografía: Óscar Jiménez, de su blog "Pentaprisma y luz"