En el poemario póstumo de Juan García Hortelano "La incomprensión del comercio" leo estas

VARIACIONES SOBRE UN TEMA DE JIMÉNEZ

Vino primero puta,

vestida de escarlata,

y la amé como un hombre.

Mas se fue desprendiendo

de ligueros y encajes,

y me fue descarnando

como un ánjel pintado.

Quise amarla y no pude

sin odiarme a mi mismo.

Cuando ya supe odiarme,

sus caderas limadas,

sus pechos cernudianos,

su pubis de muñeca,

inodoras axilas

me conducían el alma

a las tardes de oro.

 

En el jardín de ensueños

secuestrado el presente,

brotaba de las fuentes

mi perdida ninfea,

maquillada, afeitada,

hirsuta, robacama,

con su niñez nefanda.

 

Luego ya no venía

y me fui acostumbrando

a la infame nostalgia

de sus medias caladas.

 

¿Dónde fuiste, ceñida,

culona, taconera,

vencida por la Gélida,

por la Proporcionada?

Ya nunca mía, mía,

me dejaste, corrupta,

perdido en los museos

de los muslos de mármol.