ODA A ANDRÉS INIESTA
Con la amarga alegría del tercer puesto de España en la Copa Confederaciones en la que, sin Iniesta, participaba por primera vez, he concluido esta "Oda a Andrés Iniesta" que comencé a escribir tras el empate ante el Chelsea que supuso el pase a la final de la "Champions" y el logro del triplete blaugrana.
Con ella quiero rendir mi pequeño homenaje al Barça y desearle, lo mismo que a mi entrañable Real Valladolid que tanto me hace sufrir, suerte en las competiciones que pronto volverán. Suerte porque unos ya ponen el juego y otros lo que pueden.

ODA A ANDRÉS INIESTA
¿Cómo puede el gorrión lucir
más que el pavo real, volar
más alto que el águila, cernerse
como el halcón más veloz
con el humilde color de su vuelo a ras de tierra
por único pertrecho?
¿Cómo puede ser estrella el ascua del brasero,
el pardo terrón piedra preciosa,
la navaja de Albacete quebrar el filo de la espada?
¿Cómo La Mancha crecer por el mapa de España,
por el mapa de Europa, por el mapa del mundo,
sobrepasando el lugar de ignorado nombre
y los molinos transformados en gigantes?
¿Cómo las salinas arrumbadas, la Rambla y las riadas
de Fuentalbilla figurar en el espacio colectivo de la memoria?
Andrés, tú no querías
más que lo que cualquier niño de tu pueblo,
cualquier niño de La Mancha,
cualquier niño de España,
cualquier niño del mundo,
cualquier niño de aquellos duros tiempos:
jugar, dar patadas al balón de la esperanza,
meterle un gol a la vida.
Hoy los niños del mundo,
de España, de la Mancha,
de Fuentealbilla, de estos revueltos tiempos
quieren ser Andrés Iniesta,
meterle un gol al Chelsea
y jugar como los ángeles.
Quieren ser el gorrión del Barcelona.
Andrés, ya halcón,
ya espada de Albacete,
ya figura aunque le pese
a tu humildad de niño grande,
escucha, quiero cantarte
porque se me pinchó el balón de los sueños,
el balón azul de la esperanza
y sólo puedo ya ofrecerle a mis ojos
la alegría rimada de tus pies sobre el césped.
Quiero dejar en la red sin goles del verano
la mágica admiración,
el regusto blaugrana en la garganta,
las manos desatadas y la euforia
que algún día devendrá en llanto
cuando les muestres a tus nietos
las fotos olvidadas de la gloria.
Quiero cantarte mientras ruedan
los sueños redondos por la arena
de las playas, por el polvo ilusionado
de los campos de La Mancha
y preparas la armadura
templada de tus músculos,
tus tendones, tus huesos,
el yelmo de tu alada cabeza sonriente
para envites futuros formando,
al viento los penachos de la gloria,
junto a tus compañeros
el victorioso once de asombro y filigrana.
Andrés, escucha y juega
como el niño que eres,
como el hombre que eres,
como el gorrión que eres,
como el hacón que eres,
como el Iniesta que todos celebramos,
para que algún poeta enamorado
del fútbol, ha de haberlo sin duda,
cante en una oda victoriosa y amable
la indudable virtud
que proclaman tus pies
y tu alma atesora.



Fernando dijo
Bonito gol Jesus!!!
28 Junio 2009 | 08:15 PM