Porque estas entrañables fiestas navideñas están ya a la vuelta de la esquina, subo al desván de las palabras y los buenos deseos para felicitaros con el corazón, amigos en la distancia y tan cercanos.


NAVIDAD 2008

Del desván del recuerdo las palabras
delgadas por el uso año tras año
descienden por subir otro peldaño,
levantando por trochas y por abras
su luminosa voz y su sentido.
Son palabras de luz desenpolvadas,
son vocablos de fe en andanadas,
son saetas de amor contra el olvido.
Corazón por el aire o en un papel
trémulo son, donde el deseo esparce
necesidad de ser perla de engarce
u ola que sustente azul bajel.
Valiéndome un año más de estas palabras, os deseo unas felices fiestas
y un año nuevo pródigo, pese a las aciagas previsiones, en amor y felicidad.
Jesús

Fotografía: El árbol de mi hermana vestido para la ocasión.