NO SÓLO PARA EL BESO EL FUEGO DE TUS LABIOS
No sólo para el beso el fuego de tus labios,
para quemar en ellos las tardes más amargas,
para alumbrar la noche tan oscura sin ellos.
Para nombrar las cosas, también, que te rodean,
para crear el mundo, también para nombrarme.
Saben a mar tus labios, son el mar cuando lo nombras,
cuando naufrago en ellos saben a mar tus labios.
Saben a sol tus labios, saben a sal
cuando me seco en ellos, saben a miel
y acíbar, saben a amor tus labios.
Son lo que nombran, son roca y nube,
un asombro continuo, un río de sonrisas,
son calles con niños
y un largo atardecer lleno de abrazos.
Son yo porque dibujas mi nombre
en sus arenas, en el viento transparente
dejas temblando mi nombre.
No sólo para el beso la copa de tus labios,
para beber la vida, el vino que maduras,
para apagar la sed con polvo del camino.
Para nombrar las uvas, para nombrar la luna,
la niebla, y la alegría que brota cuando hablas.
Para decir “luz” y que la luz se haga,
para decir “árbol” y brotar entre el cemento
una selva de trinos,
para poner pronombres como se ponen alas
en tu íntimo cielo donde a volar invitas.
Para nombrar las cosas estan hechos tus labios,
para que las cosas sean lo que son sin remedio.
También para la lluvia. También para el silencio.
La foto está tomada de www.ningo.com.ar/images/



Fernando dijo
Muy bueno
Buen fin de semana
7 Noviembre 2008 | 08:34 PM