DESPEDIDA
Dijiste adiós con palomas en las manos
y un beso para otro anidaba en tu boca;
el corazón palpitando a flor de labios
mentía sin saberlo.
El tren sacó entonces su pañuelo de humo,
el amargo sobresalto de su voz
quebró la tarde y el lento día tuvo
urgencia repentina.
Temblando como el labio que ahora calla
quedó el corazón en el pañuelo
y la tarde con sus risas y su magia,
pintada de tristeza.
El húmedo espejo de una lágrima
reflejó la tibia curvatura del vacío
y el mundo que a otros ojos maravilla
parecía perdido.
Dijiste adiós y se quebró el universo.
En la tierna geografía de los rostros
una lluvia de llanto grabó los surcos
que ahora cubre el polvo.


Que belleza Jesus, me gusto este atardecer en tus letras, una despedida con rostro triste acompaña. Besos
Una despedida triste con sabor a sal de llanto, carbonilla de recuerdos y vagones traqueteantes que llevan a la tristeza.
Eres un gran poeta.
Un abrazo.
Paso a leerte y a darte un abrazo
Hasta pronto poeta
Feni
Muy bueno Jesus!!
A veces la despedida es un encuentro con amigos como vosotros.
Amigo Jesús:
entresaco estas imágenes de tu poema porque son bellísimas,
porque expresan, de manera muy poética, el dolor de las despedidas.
"el corazón palpitando a flor de labios
mentía sin saberlo."
"Temblando como el labio que ahora calla
quedó el corazón en el pañuelo".
Un hermoso poema, sin duda.
Abrazos,
José Luis
Gracias, José Luis, por tus palabras y por destacar esos versos que, por ello, dejan de ser míos para volar por su cuenta.
Un abrazo.