INFANCIA, "Vivencia" ganadora del II Premio Orola
En el blog de Orola aparece hoy la reseña del premio en el Diario Vasco, así como las tres vivencias ganadoras con los correspondientes comentarios del jurado y una breve reseña de los galardonados.
En lo que a mi concierne, y por lo que me toca, reproduzco lo que hace referencia al ganador.
RESEÑA
Jesús Andrés Pico Rebollo, (1º premio) nació en 1956 en Sardón de Duero, Valladolid. Aprendió a leer antes de ir a la escuela con ayuda de su hermana y de la enciclopedia Álvarez. A los 14 años comienza a estudiar Formación Profesional en el colegio Cristo Rey de Valladolid. Con 18 años, en el marco de
Casado desde 1983, con una catalana de padres sevillanos, tiene tres hijos varones.
A pesar de que su desempeño profesional apenas le ha dejado tiempo, nunca ha cejado en su vocación literaria.
Tiene 3 libros publicados.
INFANCIA
Yo tuve una infancia pequeña.
Yo tuve una infancia de nidos. Bajo los aleros, en troncos secos, en las ramas altas.
Yo tuve una infancia de pinos sangrando resina.
De álamos con viento, chopos en hilera, montaraces encinas. Y cipreses.
Yo tuve una infancia de agua. El Duero, el canal, el arroyo,
las fuentes, los pozos, la presa, el molino...
Yo tuve una infancia de barro y de hielo.
En las noches de invierno se helaban los charcos
y el agua en los baldes, se helaba el arroyo...
Yo tuve una infancia de juegos sin juguetes, muchos sueños y algún libro viejo.
Yo tuve una infancia de escuela de niños. De rezos, de cánticos.
Yo tuve una infancia de domingos y fechas señaladas.
Una infancia de ruinas, un pasado que todos callaban
y un futuro lejano como los yesos que brillaban al sol en los páramos.
Una infancia pequeña y castellana.
Un día abandoné el pueblo y dejé en él, olvidada, mi historia.
Autor: Jesús Andrés Pico Rebollo de Sabadell
COMENTARIO DEL JURADO
"Vivencia" llena de añoranza, melancolía y ternura con trazos sobrios, enérgicos, sugerentes y poéticos, al más puro y clásico estilo castellano. Describe un retablo nostálgico de una infancia en la que se conjugan en perfecta armonía, la reflexión vital, y un cierto velo de gracia y misterio, que deja entrever la problemática del desarraigo.


Fernando dijo
Muy bueno¡¡
Enhorabuena de nuevo¡
31 Mayo 2008 | 01:11 AM