CIUDAD NOCTURNA

Solitaria ciudad, ciudad enorme,
por tus venas sin sangre iluminadas,
el pausado latir de los motores,
por tus calles sim sombra, errantes sombras
buscando, fugitivas, huídos soles.
Surcada por la noche o por el sueño,
abrumada ciudad, ciudad marina,
es tu existencia un eco del silencio,
tu cielo sin estrellas y sin luna
una dura mortaja de cemento.
Confiada ciuda, ciudad dormida,
se ha quebrado el amor sobre las camas,
lentamente rezuman las heridas
de andenes y hospitales siempre abiertos,
despedida y dolor, luna de espinas.
Heme aquí con la muerte de la mano,
un humo en los pulmones doloridos,
víctima del olvido momentáneo,
lacerada ciudad, ciudad sin sueño,
sin amores los dos y solitarios.


Maribel dijo
Jesús, un placer leerte, si pudiera ponerle música, a esta poesia, seria la de un tango "Argentino", le has puesto el alma a esa ciudad nocturna.
Muy buenooooo, un abracito Jesús.
18 Diciembre 2007 | 01:34 AM