Romances de nombre amargo IV. ANGUSTIAS
ANGUSTIAS
¿Recuerdas? El pinar tiene
aquel profundo olor seco,
aquel olor cristalino
a resina y a deseo,
olor a viento y rumor
de agujas sobre los besos.
Caía tu mano abierta
buscando el sueño concreto
que encerraban tus pestañas,
caía, como el silencio,
la tarde sobre nosotros.
Enterrados en el lecho
de diminutos puñales
fui conquistando tu cuerpo
sin adivinar tu nombre.
¡Cómo se fueron, huyeron
febriles entre los pinos,
años de monteses fuegos!
Cómo notaba crecer,
concretándose en el pecho,
la angustia de perderlo todo
por ganarte por entero.
Se fueron yendo al crepúsculo
ríos de sol sin imperio,
sin mares donde posarse,
inmolados a los vientos,
se fueron yendo, apagadas,
las candelas de tu pelo
para sumirme en la noche
oscura de vivos muertos.
Se fueron yendo y quedé
con la nada entre los dedos.
Ahorcado entre los pinos
quedó para siempre el viento.
Te fuiste y de tu nombre
yo bebía en el silencio.
Negras nubes de tormenta
cruzaban todos los ceños,
negros mastines de caza
perseguían mi contento,
negras gotas, negros dientes
caían sobre mis huesos.
Angustias era tu nombre
y la angustia de saberlo
era una alimaña ciega
con madriguera en mi cuerpo.
Angustiado te esperé
como quien espera al eco
en un silencio mortal
de voces y movimientos.
Y, angustiado de la espera,
voceé mi desconsuelo
y tu ausencia contestó
con mi mismo desaliento.
Te fuiste para volver,
para llevarte mis besos,
para que te bese muerta
entre pinos y recuerdos.


silvina dijo
Hola Jesus me alegra mucho que estes nuevamente por aqui ! Claro que te extrañe amigo extrañe tus letras . Me gusto mucho tu poema sabes que me sambullo entre tus letras que me cuentan tantas cosas, tanta vida colorida de sentimiento . Besos nos vemos
11 Julio 2007 | 05:03 AM