Publicidad:
La Coctelera

Un verso como el pan de cada día

Poesía necesaria

Categoría: CASTILLA

23 Abril 2009

Día de libros y rosas

 

Ya hemos cumplido con la tradicción. Ahora a disfrutar de la efímera belleza de las rosas y del olor imperecedero de la palabra escrita.

En mi tierra habrán celebrado festivamente la sangrienta debelación de Villalar. Así somos, celebramos por victorias las derrotas. Como castellano lejos de su tierra, dejo aquí un soneto que dediqué al Pino Gordo que se encuentra a la entrada de Sardón de Duero, mi pueblo añorado, sobreviviendo al trazado de la carretera y narrando desde su perenne soledad sucesos olvidados a quien quiere y sabe escucharle. Es una buena manera de hacer patria, pienso yo.

 

  

  

Al Pino Gordo

(Símbolo grabado en el escudo

y en el corazón de pueblo.)

Invicto bastión, centinela alerta,

dominas, señero, el pinar y el viento,

la tierra que sufre el castigo lento

de siglos vacíos en su alma yerta.

 

Guardián honorario en la entrada abierta,

refieres, inmenso, el fatal evento,

la crónica cierta, el abril contento

del pueblo dormido en su paz desierta.

 

Altura soberbia erigida en alma,

expléndida talla, vigor profundo,

perenne tu copa levantas en calma,

 

extiendes tu sombra al compás del mundo,

el tiempo se para a estrechar tu palma

y en ti se remonta, inmortal, fecundo.

servido por Jesús Andrés 4 comentarios compártelo

16 Enero 2009

LA CIUDAD CASTELLANA ERA UNA FIESTA (Valladolid en el recuerdo)

Valladolid se encuentra relativamente cerca de Sardón de Duero (28 Km), pero en mi lejana infancia era un lugar remoto al que me llevaba alguna vez mi padre para visitar a mis tíos y pasear por el centro y el Campo Grande, o, en septiembre, disfrutar de las Ferias y Fiestas de San Mateo. Tomar el tren o el autobús para realizar aquellos viajes era un acontecimiento deslumbrante.

Más tarde viví en la ciudad y descubrí sus calles, sus monumentos, sus secretos lugares, su acontecer diario, sus gentes, sus poetas, su historia en piedra y agua…

Hoy, desde el recuerdo, dejo aquí un fragmento de un romance más extenso en que hago alusión a los viajes y a mi primer recital poético en las inefables e inolvidables “Mañanas de la Biblioteca” de la Casa de Cervantes diriguidas por el poeta Nicomedes Sanz y Ruiz de la Peña.

Valladolid

Surgiendo de la niebla y los secanos

la ciudad castellana era una fiesta

en mis ojos de niño alucinado

cuando íbamos de compras, de visita

a casa de los tíos. Y era mayo

con flores de cristal, fruta prohibida,

maravilla engarzada en el asfalto,

para mi pobre enero, cada viaje.

Las voces que la piedra ha conservado,

inefables aún, ineluctables,

granaban mis oídos como marzo,

invisible la nieve de su frente,

granaba con su soplo los sembrados.

Por las calles antiguas y los libros

mis pasos vacilantes se adentraron,

el alma de Castilla y tanta historia

respondían al eco de mis pasos,

al eco de mis pasos los poetas

de amordazada voz, los vates gratos

a los dueños del día, hasta un silencio

de versos nunca escritos elevaron

sus rítmicos secretos, y mis dedos

contaban las auroras, los ocasos

dorados, las palabras como arenas

de rumoroso mar alto y lejano.

Casa de Cervantes (recital poético)

¡Qué luz tan azul, qué mundo nuevo,

qué despertar de luna en los vocablos,

qué posesión del verbo que volaba

cervantina mañana como un dardo

buscando un corazón, un alba pura!

Nicomedes, al frente del senado,

asentía: “Hay poeta.” Su melena,

nevada por los versos, era nardo

de luz, era poema. Era yo entonces,

heredero de inviernos y veranos,

primavera de dicha enajenada,

otoño vislumbrado con trabajo,

estremecido asombro entre las plumas

que a mis versos ponían los aplausos.

Fotos de Laura Escudero, del álbum "My hometown II"

servido por Jesús Andrés 4 comentarios compártelo

31 Diciembre 2008

RECUERDOS, no de un año, de una vida

Ahora que se nos acaba el año, como todos los años, la televisión, la radio, la prensa y hasta la red de redes, se dedican a resumir lo bueno y lo malo, las anécdotas, los conflictos, de manera general y hasta objetiva, quiero yo dejar la primera parte de un romance que titulé provisionalmente RECUERDOS, para felicitar el nuevo año a todos los que se pasen por mi humilde rincón.




Sardón de Duero

En el azul tan alto de Castilla

mis ojos marineros navegaron;

como espumas las nubes deshacían

las arenas doradas del ocaso.

De donde nace el viento me llegaban,

bajando, como el viento, de los páramos,

vocablos aventados en las eras,

susurros como lluvia que los álamos

filtraban lentamente hasta las aguas

rotas en tajamares de mis manos,

palabras tan lejanas, tan antiguas

que olvidaron el roce de unos labios…

Las encinas, los chopos, los caminos,

la sangre de los pinos, los lejanos

alcores, las almenas desdentadas

de las tapias de adobe -paja y barro-,

el río, siempre el río, la alameda,

el monte y esas ruinas donde el grano,

tomándolas por troje, soterraba

los ecos y los rezos del pasado,

poblaron mi niñez donde el pan era

eterno compañero del tasajo,

del aceite endulzado y de la nada.

Foto: Estación de Sardón, por donde ya no pasan trenes.

¡FELIZ AÑO NUEVO A TODOS!

servido por Jesús Andrés 3 comentarios compártelo

17 Abril 2008

CASTILLA, CANTO DE ESPERANZA

¡Por fin, leches!

servido por Jesús Andrés sin comentarios compártelo

17 Abril 2008

CASTILLA. CANTO DE ESPERANZA

Pido perdón porque en el último post no se escuchaba al Nuevo Mester.

Y cuelgo aquí, parece que ahora ya bien este canto de esperanza musicando el romance de Luis López Alvarez.

servido por Jesús Andrés 2 comentarios compártelo

16 Abril 2008

AQUÍ NO HAY MÁS DERROTA QUE EL OLVIDO

El 23 de abril Castilla conmemora la derrota de Villalar.

También la diada catalana del 11 de septiembre surge de una derrota.

Celebramos derrotas por victorias posibles cada día.

Pero aquí no hay más derrota que el olvido.

“Mil quinientos veintiuno

y en abril para más señas,

en Villamar ajustician

quienes justicia pidieran.”

nos recuerda Luis López Alvarez en su poema épico “Los Comuneros” y en Villalar, al grito de “¡Castilla entera se siente comunera!”, cada año los “morados pendones viejos/ violados de tanta espera” reverdecen como un trigo de esperanza en el día de Castilla y León.

Desde entonces ya Castilla

no se ha vuelto a levantar,

en manos de rey bastardo,

o de regente falaz,

siempre añorando una junta,

o esperando a un capitán.

Quién sabe si las cigüeñas

han de volver por San Blas,

si las heladas de marzo

los brotes se han de llevar,

si las llamas comuneras

otra vez crepitarán.

Cuanto más vieja la yesca,

más fácil se prenderá,

cuanto más vieja la yesca

y más duro el pedernal.

Si los pinares ardieron,

aún nos queda el encinar.

Luis López Alvarez.

“Los Comuneros”

Imágenes:

Bandera de Castilla y León.

Pendones en Villalar.

Ejecución de Padilla, Bravo y Maldonado.

Música:

Canto de esperanza. Nuevo Mester de Juglaría.

servido por Jesús Andrés 2 comentarios compártelo


Sobre mí

Avatar de Jesús Andrés

Un verso como el pan de cada día

Sabadell, España
ver perfil »
contacto »
Soy poeta y vallisoletano. Nací en Sardón de Duero el año en que le concedieron el Nobel a Juan Ramón Jiménez. Vivo en Sabadell y trabajo en el sector de la construcción. Me moriré un buen día sin haber leído ni escrito lo suficiente. Pero hasta entonces, aquí estoy, haciendo lo que buenamente puedo y sé.
Contador Gratis width="110" height="45" class="imgcen" /> Perfil de Facebook de Jesús Pico Rebollo http://www.escritores.org
Visit LA VOZ DE LA PALABRA ESCRITA INTERNACIONAL©

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera